
En horario prime se lanzó la campaña llamada ¿Quién tiene Sida?, campaña que no estuvo exenta de polemicas tanto por su forma y fondo...
Los spots publicitarios los cuales tuvieron un costo alrededor de 340 millones de pesos, han sido criticados por la falta de claridad en su mensaje, por la exclusión del uso del preservativo y de las parejas homosexuales.
Según publicistas, en este tipo de propagandas se debe ser duro, directos, incluso hasta crudos, no estamos hablando de una enfermedad que con una inyección pasa, estamos hablando de una de las causas de muerte más altas de los últimos tiempos. Dejar de lado el preservativo en un anuncio de esta indole es más que un descuido, es una irresponsabilidad, no poner en ellos las distintas parejas que existen hoy en día también me parece una pésima maniobra.
Bajo el pretexto de que en la pagina de la campaña se puede ahondar en el tema, y aunque fuese así, la gente no tiene tiempo y necesita impacto,mensajes claros y directos, no mensajes humorísticos e insinuaciones como lo son estos spots.
Las imagenes hablan por sí sola...
Este en especial lo encuentro fatal, incluso, me imagino a Benedicto XVI dando el visto bueno.


